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Clase de yoga para trabajar los pulmones y los músculos involucrados en el proceso respiratorio.

Nuestros pulmones son uno de los elementos esenciales de nuestro sistema respiratorio. Y de la respiración que tenemos, depende en gran parte nuestra salud.

En nuestra clase de yoga Los Pulmones, aumentando la capacidad pulmonar nos focalizamos para ayudarte a que tomes conciencia de tu capacidad pulmonar, activando el funcionamiento de todo tu sistema respiratorio y en concreto de tus pulmones.

Esto resulta idóneo en épocas en las que suelen aparecer dolencias respiratorias. Esta práctica te va a ayudar a hacer un “clic” en el funcionamiento de tus pulmones, sobre todo si tomas mucha conciencia durante los movimientos y las posturas de cómo estás respirando. No haces yoga si no integras la respiración como parte más importante de tu práctica. Es mucho más importante cómo respiras a lo largo de las posturas, que si llegas más o menos lejos. Realizarás con esta kriya diferentes pranayamas y una de las ásanas que utilizamos en esa clase es la postura de Uttanasana, postura de pinza.

Uttanasana

Es importante que respires la postura, dejando caer todo el peso de tu torso hacia abajo, soltando el peso de tu cabeza, manteniendo tus ojos cerrados para concentrarte mejor en tu respiración.

Al elevar el torso y volver a colocarte de pie, es importante que subas con la espalda erguida, sin redondear, acercando tus omóplatos uno hacia el otro.

Esta postura genera un estiramiento intenso, ayuda a descongestionar los músculos de la espalda, pero es necesario soltar y relajarse en la postura, dirigiendo el tope de la cabeza hacia el suelo y respirar largo, lento y profundo.

Intenta que tu piernas estén estiradas, activando notablemente tus rodillas y llevando tus cuádriceps, los músculos de los muslos hacia atrás y hacia arriba. Mantener activado mulabhanda (contrayendo hacia dentro y hacia arriba ano, genitales y ombligo) es muy beneficios porque de esa manera no se deposita la fuerza en la espalda, sino que la energía para subir el torso puede emerger desde tu ombligo contraído. En ese instante, para elevar el torso sin que se redondee es imprescindible abrir el pecho y acercar omóplatos. Lo ideal es que lo compruebes, que lo experimentes y que lo respires.

Si eres principiante en tu práctica, tal vez necesites flexionar ligeramente tus rodillas. Hazlo sin problemas durante unas respiraciones y luego vuelves a intentar estirar suavemente tus rodillas.

Pon en forma tus pulmones, actívalos y ayúdales a eliminar toxinas y mucosidad. Sé muy consciente de tu respiración durante toda tu práctica. Y si necesitas cualquier tipo de aclaración o resolver cualquier duda que tengas, por pequeña que sea, escríbenos a podcast@suryaya.es

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